Visión y Proposito



Nuestra visión y propósito, en perfecta obediencia al mandato de Jesús Nuestro Señor de "DISCERNIR LOS SIGNOS Y SEÑALES DE LOS TIEMPOS", es el difundir los Mensajes que para este tiempo final, Dios Padre esta recordando y explicitando a su Iglesia y al mundo a través de sus dos Ungidos y Testigos, es decir, los CORAZONES UNIDOS Y TRIUNFANTES DE JESÚS Y MARÍA, y así poder contribuir con su plan en el llamado y preparación de los DISCÍPULOS DEL FIN DE LOS TIEMPOS.


En cuanto a las Revelaciones y Profecías Privadas, que se publica en este Blog, en virtud de la derogación de los cánones 1399 y 2318 del Código de Derecho Canónico y de la vigencia del Decreto del Papa Urbano VIII, SOLO AL SANTO MAGISTERIO DE LA IGLESIA CATÓLICA, APOSTÓLICA Y ROMANA le corresponde determinar sus AUTENTICIDAD Y CARÁCTER SOBRENATURAL, a cuya decisión final dócilmente nos sometemos, sin olvidar, a San Pablo que nos exhorta: " No despreciéis las profecías; examinadlo todo y quedaos con lo bueno" 1ra. de Tesalonicenses 5;20 y San Juan Evangelista que nos profetiza: " Pero cuando EL, el Espíritu de la verdad, venga, os guiará a toda la verdad,...... y os hará saber lo que habrá de venir." Jn 16;13.

Sin embargo, ya que, la Iglesia no objeta en principio el difundir estas revelaciones privadas, mientras se las estudia por su contenido y frutos, esperamos que no se las busque por la sola satisfacción de la curiosidad, sino por un deseo VERDADERO DE CONVERSIÓN Y SALVACIÓN para el Alma, traducido en la realización de obras de Misericordia Concretas.

VISITA el CANAL de GLORIA TV - EVANGELIZACIÓN ESTRATÉGICA - Apostolado Mariano en la Evangelización ... (Clic AQUÍ)

martes, 25 de abril de 2017

El Santo Padre el Papa Francisco nos ha recordado "...la necesidad de estar dispuestos a salir para anunciar el Evangelio, y ese “salir” no está exento de riesgos, y que quien no esté dispuesto a asumir esos riesgos, no es un verdadero predicador. En este ‘salir’ nos jugamos la vida, se juega la vida el predicador. No está seguro, no hay seguridad para su vida. Y si un predicador busca la seguridad de su vida, no es un verdadero predicador del Evangelio..."

Resultado de imagen para persecucion cristiana en corea del norte
VATICANO, 25 Abr. 17 / 04:51 am (ACI).- El Papa Francisco exhortó a los cristianos, durante la homilía de la Misa celebrada el martes en la Casa Santa Marta, en el Vaticano, a anunciar el Evangelio con valentía, sin miedo a los peligros y con humildad, “porque el Hijo de Dios se ha humillado. El anuncio de Evangelio no es un carnaval”, advirtió.
El Papa subrayó la necesidad de estar dispuestos a “salir para anunciar el Evangelio”. Es necesario “ir a los lugares donde Jesús no es conocido, donde Jesús es perseguido, o donde Jesús es desfigurado, para proclamar el verdadero Evangelio”, señaló el Santo Padre.
Francisco advirtió que ese “salir” no está exento de riesgos, y que quien no esté dispuesto a asumir esos riesgos, no es un verdadero predicador. “En este ‘salir’ nos jugamos la vida, se juega la vida el predicador. No está seguro, no hay seguridad para su vida. Y si un predicador busca la seguridad de su vida, no es un verdadero predicador del Evangelio”.
“El Evangelio, el anuncio de Jesucristo, se hace siempre en salida, siempre. En camino, siempre. Ya sea en camino físico, en camino espiritual o en camino del sufrimiento. Pensemos en el anuncio del Evangelio que hacen tantos enfermos que ofrecen su dolor por la Iglesia, por los cristianos. Siempre salen de sí mismos”.
En este sentido, indicó que “el Evangelio no se puede anunciar con el poder humano”. “Todos estamos llamados a revestirnos de humildad hacia los demás, porque Dios se resiste a los soberbios pero da gracia a los humildes”.
El Obispo de Roma insistió en la idea de evangelizar con humildad. “¿Y por qué es necesaria esta humildad? Porque llevamos adelante un anuncio de humillación y gloria a través de la humillación”.
“El anuncio del Evangelio sufre la tentación: la tentación del poder, la tentación de la soberbia, la tentación de la mundanidad…, que lleva a predicar un Evangelio flojo, sin fuerza, un Evangelio sin Cristo resucitado. Por eso Pedro dice: ‘Vigilad, vigilad, vigilad… Vuestro enemigo, el diablo, como un león que ruge, busca en todo momento el modo de devoraros. Resistid, firmes en la fe, sabiendo que el mismo sufrimiento le es impuesto a vuestros hermanos dispersos por el mundo’”.
“El anuncio del Evangelio, si es sincero, resiste a la tentación”, señaló el Papa. “En toda predicación sincera, hay tentación y también hay persecución”.
Evangelio comentado por el Papa Francisco:
Marcos 16:15-20
15 Y les dijo: «Id por todo el mundo y proclamad la Buena Nueva a toda la creación.
16 El que crea y sea bautizado, se salvará; el que no crea, se condenará.17 Estas son las señales que acompañarán a los que crean: en mi nombre expulsarán demonios, hablarán en lenguas nuevas,
18 agarrarán serpientes en sus manos y aunque beban veneno no les hará daño; impondrán las manos sobre los enfermos y se pondrán bien.»
19 Con esto, el Señor Jesús, después de hablarles, fue elevado al cielo y se sentó a la diestra de Dios.
20 Ellos salieron a predicar por todas partes, colaborando el Señor con ellos y confirmando la Palabra con las señales que la acompaña.


GRAN RETIRO de CONSAGRACIÓN y/o RENOVACIÓN (TOTUS TUUS) al INMACULADO CORAZÓN de MARÍA según San Luis María Grignon de Montfort - CIUDAD de GUATEMALA


domingo, 23 de abril de 2017

Estas librando luchas contra la carne, el mundo y el demonio ? Conoce -10- Principios Activos que se deben observar y guardar para GANAR en la Batalla Espiritual contra los Pecados y los Demonios !

Quien haya tenido la expectativa de que la vida en la Tierra es un lecho de rosas seguramente ha cambiado de opinión rápidamente, porque:

– has sufrido innumerables problemas con otras personas,
– has hecho cosas irreflexivas que te llevaron a grandes problemas,
– te has encontrado inmerso en situaciones en que no sabes por qué otros te atacan.

Si reflexionas sin prejuicio, pronto llegarás a la conclusión que:

–uno a veces ha actuado fuera de control, y otros también, incluso todo el tiempo actúan así,
–como si existiera una fuerza extraña que algunas veces lleva a las personas a hacer cosas perjudiciales para ella misma y para otros.

Esa conclusión es correcta, porque desde los primeros humanos las civilizaciones han creído en fuerzas externas que influyen sobre nosotros, que no se pueden ver pero están allí; están fuera de nuestro campo sensorial.

Los problemas que experimentamos en nuestro pasaje por la Tierra son una faceta del impacto de esas fuerzas externas operando sobre nosotros; son expresiones de una guerra entre espíritus, y debemos aprender a batallar en ese ámbito para no quedar dominados por fuerzas oscuras.

Esa es la base de esta catequesis en 10 pasos.


1 – DEBES ENTENDER CLARAMENTE QUE EL DEMONIO EXISTE

Algunos cristianos niegan la existencia de demonios, incluyendo a satanás, como ángeles caídos, seres personales reales (que tiene una mente y voluntad, pero sin cuerpo) que quieren vernos finalmente con ellos en el infierno. Tales cristianos creen que el mal – o, al menos, el mal moral – es exclusivamente resultado de las intenciones y las actividades humanas.

Es razonable suponer que, para los cristianos, la enseñanza de Jesucristo debe ser aceptada como verdadera y su ejemplo como normativa. Si no, ¿por qué más podemos llamarnos a nosotros mismos “cristianos”?
Los cuatro evangelios bíblicos dejan muy claro que Jesús afirmó la existencia de satanás, nos advirtió acerca de su interferencia en nuestras vidas – él es “el príncipe de este mundo” (Juan 12 : 31), “un mentiroso y padre de la mentira” (Juan 8:44), y más – y estuvo en combate directo con los poderes demoníacos.
Los cuentos de sus exorcismos son demasiado numerosos y demasiado centrales en su ministerio, como para ignorarlos – por no mencionar el encuentro de Jesús con el mismo diablo en el desierto (Lucas 4: 1-13).
Los cristianos deben tomar estos cuentos en serio. Algunos podrían tratar de interpretarlos como nada más que encuentros con personas mental o físicamente enfermas. Pero si ese es el caso, entonces Jesús ignoraba condición real de las víctimas y se equivocó sobre la existencia de los espíritus inmundos. Pero para un cristiano creyente, ¿cómo puede ser posible esta opción?
¿El divino Hijo de Dios, por quien fueron creadas todas las cosas, era ignorante y equivocado en algo tan importante para su ministerio y misión sobre la raza humana? 
En el caso de la tentación del demonio luego de los 40 días de ayuno ¿él confundió un diálogo interno consigo mismo con una conversación con un demonio en el desierto?
¿Jesús estaba tratando de hacer un diagnóstico erróneodeliberadamente de estas enfermedades de acuerdo al espíritu de la época, en lugar de corregir las ideas (que eran peligrosas si es cierto) y explicar que eran enfermedades y que los demonios no existen realmente?
¿Cómo podrían los cristianos afirmar que el santo Hijo de Dios se involucraría en un engaño de ese tipo?
Al menos en una ocasión, Jesús echó una enfermedad mental de un hombre en una piara de cerdos (Mateo 8: 28-34). Esta proposición es absurda, y nos pone frente a una opción más, los relatos de los Evangelios son históricamente poco fiables. Jesús nunca enseñó o hizo estas cosas.
Una vez más, para el cristiano, esta opción en insostenible. Si estos cuentos canónicos de la vida de Jesús no son confiables sobre un asunto tan importante para su ministerio, misión, e incluso la identidad (los demonios le llaman el “Hijo de Dios”, por lo que tuvieron que someterse a su autoridad; véase Mateo 8:29), entonces ¿por qué aceptar el testimonio de estos libros sobre cualquier otra cosa que dijo o hizo?
Además de los relatos de los Evangelios, la Biblia afirma en muchos lugares, la existencia de los demonios y sus intenciones maliciosas hacia nosotros. Para los católicos, la tradición de autoridad de la Iglesia ha seguido afirmando esa enseñanza desde el comienzo, y la historia de la Iglesia está llena de innumerables ejemplos de exorcismos y otros encuentros con los poderes demoníacos.
Por todas estas razones, entonces es crucial para los cristianos estar preparados para entender y derrotar a satanás. Simplemente no es una opción hacer otra cosa.

2 – NO DEBES DUDAR PARA PODER IDENTIFICAR DONDE ESTAN LAS FUERZAS OSCURAS Y CÓMO ACTÚAN

Pongamos a un lado por un momento el testimonio coherente y persistente de las Escrituras y la tradición cristiana. Considera la masiva evidencia acumulada que confirma el testimonio.

A lo largo de toda la historia, pueblos de muy diferentes culturas de todo el mundo han afirmado la realidad de los espíritus malignos. 

Muchos de nuestros contemporáneos, que para cualquier estándar razonable son inteligentes y en su sano juicio, han dado testimonio de encuentros con los poderes demoníacos.
El reciente caso de posesión demoníaca en Indiana, ampliamente publicitado, ofrece sólo un ejemplo. Veraquíaquí y aquí.
Se observaron, fenómenos sobrenaturales extraordinarios y reportados por testigos objetivos, perfectamente cuerdos – en este caso, no sólo miembros de la familia, sino personal médico y de orden público que no habían tenido experiencias previas de ese tipo, o incluso interés en este tipo de fenómenos.
Ellos fueron testigos de algunos de los fenómenos clásicos asociados con la posesión demoníaca (y la infestación de una casa) que no tenía ninguna explicación meramente natural. Simplemente no podemos descartar tales testimonios como alucinaciones masivas o engaños.
Sin duda, algunos tipos de enfermedades físicas y mentales se han atribuido erróneamente a los demonios, hoy como en el pasado. Tampoco podemos negar que las supersticiones y leyendas sobre los malos espíritus abundan.
Pero estas ideas equivocadas sobre el diablo en sí mismas no demuestran que no exista, al igual que las creencias ancestrales sobre una Tierra plana no prueban que nuestro planeta no sea plano.
Los escépticos pueden exigir evidencia “científica”. Pero, ¿qué tipo de pruebas pertinentes serían los científicos capaces de medir? Los demonios no tienen cuerpos físicos, y no son humanos. No podemos ponerlos en tubos de ensayo o someterlos al psicoanálisis.
Lo que los científicos pueden hacer es observar los efectos de los demonios en el mundo físico o en el comportamiento humano. Pero la mentalidad que prevalece entre los científicos es buscar otras explicaciones para estos fenómenos, incluso cuando esas explicaciones sean totalmente insuficientes.

3 – DEBES PREPARARTE PARA ENTENDER CUAL ES LA RAZÓN POR LA QUE DIOS PERMITE SU ACCIONAR

La gente suele preguntar: Si Dios es infinitamente más poderoso que el diablo, ¿por qué Dios no le impidió hacer tanto mal en el planeta tierra? 
Podríamos hacer una pregunta similar acerca de por qué Dios no impide que los seres humanos cometan los actos malvados que oímos en las noticias casi todos los días. La continua presencia del mal en el mundo se encuentra en un nivel de misterio que no podemos resolver totalmente en esta vida.

Aun así, si Dios es en verdad lo suficientemente potente, puede incluso permitir el mayor mal para un bien mucho mayor, entonces Él está justificado al permitir el mal, porque Él hace un bien mayor por amor a nosotros.

El ejemplo clásico de esta verdad es la crucifixión de Jesucristo. El Evangelio nos dice que cuando “Satanás entró en Judas”, éste salió a traicionar a Jesús (ver Lucas 22: 3-4). Por la instigación del diablo, entonces, vino el peor de los males imaginables: la brutal tortura y ejecución del completamente inocente de Hijo Dios.
Sin embargo, la gloria de la tumba vacía arrojó una nueva luz sobre el horror de la cruz. Los planes del diablo fueron derrocados. La resurrección de Jesús demostró de manera concluyente a todos – los demonios incluidos – que del mayor de los males, Dios puede traer un bien mayor: la salvación del mundo.

Al mismo tiempo, no podemos olvidar que nuestros días sobre la tierra son un tiempo de prueba, purificación, enderezamiento, fortalecimiento. La intención de Dios, si vamos a cooperar, es hacernos capaces de soportar el peso exquisito de la gloria que le espera a sus amigos en el cielo (ver 2 Corintios 4:17).

¿Así que mejor herramientas puede haber para su propósito que los demonios – que constantemente nos ponen a prueba por tentarnos -, para que llegamos a ser más puros, más fuertes y más rectos cada vez que nos resistimos a la tentación?
En este sentido, podríamos decir, citando a San Agustín,“como artista, Dios hace uso incluso del diablo.” 

4 – ESTO NO ES UN CONFLICTO MENOR SINO UNA VERDADERA GUERRA

No importa quién eres, tienes un enemigo mortal que quiere destruirte, no sólo en esta vida, sino para la siguiente.
No importa dónde vivas en este planeta, vives en un campo de batalla muy reñido, y no se puede escapar del conflicto.
Es una guerra espiritual con consecuencias cruciales en tu vida cotidiana. Y el resultado de esa guerra determinará tu destino eterno.
Si esto es cierto, entonces ¿por qué no estamos hablando más sobre él?

El mundo moderno está cegado en gran parte a estas realidades por su orgullo. Nos vemos como mucho más “iluminados” que nuestros antepasados ??que creían tales cosas. Confundimos los avances en el conocimiento y la técnica con los avances en la sabiduría.

En particular, nuestros avances científicos, que en sí mismos son maravillosos, han llevado a muchos a una especie de cientifismo ingenuo y narcisista que pone toda su fe en la ciencia humana, por poco entendida de otros fenómenos que sea.
Suponemos que la ciencia es capaz de analizar y comprender todo lo que existe, a pesar de que hay algunas realidades que simplemente no puede detectar, observar, o medir. De hecho, nos olvidamos de que, incluso con respecto a la realidad con que la ciencia puede trabajar, el conocimiento científico sigue creciendo y cambiando, refinándose. Las teorías son desafiadas y reemplazadas. Los paradigmas cambian. Las fronteras se expanden.
Además, nuestra lógica en estos asuntos es a menudo defectuosa. Debido a que algunos casos de epilepsia o trastorno de personalidad múltiple, por ejemplo, eran en el pasado erróneamente atribuido a los demonios, concluyen que no deben de existir los demonios en absoluto.
Mientras tanto, el diablo se aprovecha de la situación (y probablemente ayudó a inspirarla) porque le permite una estrategia de sigilo: los que niegan su existencia son una presa fácil.
Hay todavía otra razón importante por la que muchos de nosotros no reconocen el trabajo del enemigo: El tipo de fenómenos extraordinarios que a Hollywood le encanta (la posesión demoníaca, la opresión, la obsesión y la infestación) es sólo una parte de su actividad, y no tan común.
Su actividad más común en la vida de la mayoría de la gente es extremadamente sutil, aunque eficaz. Podemos resumirlo en una sola palabra: tentación.
En su actividad ordinaria, los demonios introducen en nuestras mentes diferentes pensamientos que nos pueden llevar al mal: dudas acerca de Dios y de su bondad, engaños, acusaciones, tentaciones, provocaciones, y más.
Los demonios no tienen cuerpo, pero nos pueden comunicarnos estos pensamientos directamente. Esto significa que es posible que tengamos problemas para discernir los pensamientos que nos vienen desde el exterior y confundirlos como propios. Una vez más, una estrategia de sigilo.

5 – ES UN ACTO DE MISERICORDIA ALERTAR A OTROS CÓMO ACTÚA EL DEMONIO, ASÍ SE DEFIENDEN

El Diablo es indescriptiblemente el mal, y sus intenciones para nosotros son las más horribles que podamos imaginar.

Advertir sobre sus intenciones y su actividad, entonces, es un acto de gran misericordia. Es el corazón mismo de la proclamación cristiana: “El Hijo de Dios se manifestó para deshacer las obras del diablo” (1 Juan 3: 8). Guardar silencio sobre este combate espiritual sería un fracaso para nuestra misericordia.

Para algunos hablar sobre la existencia o relevancia del diablo en la vida cotidiana, y las advertencias acerca de él, podría ser desconcertante y desagradable.
Pero para aquellos que reconocen que están sufriendo ataques del diablo, nada podría ser más acogedor que una Iglesia que diga: “Nuestro Señor ha vencido a tu enemigo mortal. Queremos ayudarte a hacer tu propia victoria”.
Pero también hay gente que busca un demonio bajo cada arbusto y eso es una obsesión maligna también.
La guerra es real, y podemos ver las bajas en todas partes.
La Escritura nos advierte repetidamente sobre la batalla por nuestras almas. Teniendo en cuenta lo poco que se dice de que hoy en día, sería negligente no levantar la voz.

6 – EL DIABLO SE APROVECHA DE NUESTROS PROBLEMAS

La Escritura habla de nuestras batallas en curso con el mundo, la carne y el diablo (ver Santiago 4: 1-7). Aunque es cierto que a veces nuestras luchas con la carne y el mundo no son provocadas directamente por la interferencia del diablo, él se aprovecha de esas luchas y busca a través de ellas establecer una presencia más fuerte en nuestras vidas. Puede ocurrir de muchas maneras.

Consideremos, por ejemplo, un joven cuyas hormonas están en su apogeo (la carne). Visita a lo que él piensa un sitio web inocuo, que le permite haces dinero a través de enlaces publicitarios a sitios pornográficos (el mundo). Vacila, sintiendo la presión de esas dos fuerzas.
Entonces el enemigo, aprovechando la situación, habla directamente en su mente para debilitar su resolución, con pensamientos que parecen ser propios suyos: ¿Por qué no? No me hará daño. Todo el mundo lo hace. Y sigue adelante.
uno de los grandes problemas es la desesperación que por supuesto es la pérdida de la esperanza. Si queremos entender y superar nuestra desesperación, debemos preguntarnos dos cosas: ¿Qué es lo que esperamos? ¿En quién ponemos nuestra esperanza?
La pérdida generalizada de esperanza en nuestra cultura es el resultado inevitable de nuestra secularización. Nos hemos alejado de una esperanza de vida eterna a una esperanza de prosperidad y seguridad en esta vida. Y nos hemos alejado de una animada confianza en Dios a una arrogante confianza en nosotros mismos.
Y si, para la obtención de tales bienes, ponemos nuestra esperanza principal en nuestra economía, nuestro gobierno, nuestro poderío militar, o cualquier otra institución meramente humana o en nuestro esfuerzo, tarde o temprano vamos a estar desilusionados. En un momento tan aterrador como el nuestro, tal desilusión lleva rápidamente a la desesperación paralizante.
A menudo dicen los cristianos, “no sé lo que depara el futuro, pero sé quién nos depara el futuro.” Si queremos ver un renacimiento de la esperanza, debemos tener un avivamiento de la fe en el Dios que solo es digno de nuestra esperanza. Y que lo que busquemos de Él por encima de todo debe ser la vida eterna, no las mercancías frágiles de esta vida fugaz. Cualquier cosa menos ésta finalmente nos conduce a la desesperación.

7 – DEBEMOS APRENDER A CALZARNOS LA ARMADURA CONTRA EL DEMONIO

San Pablo exhorta a los cristianos a ponernos “toda la armadura de Dios, para que seáis capaces de estar firmes contra las asechanzas del diablo” (Efesios 6:11).

En este pasaje de la Biblia y otros, especifica ciertas virtudes fe, esperanza, amor, como parte de esa armadura. Entonces tiene sentido hablar de las virtudes como la armadura defensiva: los que tienen un carácter virtuoso no son tan vulnerables a los asaltos del enemigo a través de la tentación.

Si yo soy generoso en lugar de codicioso, la tentación de robar no tendrá mucho poder sobre mí. Si soy un amante de la verdad, no voy a ser tan propenso a ceder a la tentación de mentir o engañar. Y así sucesivamente con todas las virtudes.
La humildad es la virtud esencial que proporciona el terreno en el que crecen todas las demás virtudes. San Pablo nos dice que a través de la humildad de Cristo, el diablo fue derrotado (ver Filipenses 2: 3-11). Y nosotros, también, debemos humillarnos si Dios está con nosotros para exaltar su victoria (ver Santiago 4:10).
Cuando San Pedro nos exhorta a “vestir [nosotros]. . . con humildad hacia los demás”, él nos advierte que esta armadura es necesaria porque nuestro “adversario el diablo, ronda como león rugiente, buscando a quien devorar” (1 Pedro 5: 5, 8).
La humildad nos impide los peligrosos “lugares altos” en el que el enemigo nos podría tentar con el orgullo, y la destrucción que inevitablemente sigue al orgullo (ver Proverbios 16:18).
San Antonio el Grande fue un pionero entre los antiguos padres y madres del desierto, un campeón en la lucha espiritual que sufrió terribles ataques demoníacos. En una ocasión, informó de una visión.
Vi todas las trampas del diablo puestas sobre la tierra”, recordó, “y yo gemía y le dije: ¿Cómo crees que se puede pasar a través de ellas? Y oí una voz que decía: la humildad”
Otra historia de los antiguos monjes cristianos del desierto dice como un demonio, bajo la apariencia de un buen “ángel de luz” (2 Corintios 11:14), un día se apareció a un monje. Anunció: “¡Yo soy el ángel Gabriel, y he sido enviado a ti!”. Su estrategia, por supuesto, fue atraer al hombre con el orgullo y la vanidad.
Pero el monje respondió: “Tú debes haber sido enviado a otra persona. Yo no soy digno de que un ángel me visite”. Así que el demonio se desvaneció. La humildad del monje le había protegido de morder el anzuelo.
¿Cómo crecemos en humildad? Es una gracia que debemos pedir a Dios. En realidad hay unas “tradicionales Letanías de la Humildad” que podemos orar, y que especifican algunas de las ocasiones en que podemos demostrar la virtud mediante la cooperación con su gracia. Cuando pedimos el don de la humildad, en realidad estamos pidiendo a Dios que nos envíe situaciones en que nos humille.
Pero también el diablo pretende desbaratar y destruir la obra de Cristo a través de la Cruz, que resultó ser el instrumento de su propia derrota. A través de la Cruz, no fue sólo conquistado sino que fue humillado. Así que él y sus orgullosos aliados tienen una fuerte aversión a cualquier representación de la cruz de Cristo.
Pero lo más importante, el signo de la cruz es lo que la tradición católica llama a un sacramental. Los sacramentales son “signos sagrados que. . . expresan efectos, sobre todo de carácter espiritual, que se obtienen a través de la intercesión de la Iglesia” (Catecismo de la Iglesia Católica, 1667).
Hay un poder notable en la oración de la Iglesia, y ese poder se puede hacer accesible a nosotros a través de la señal de la cruz y otros sacramentales, como el agua bendita, un crucifijo bendecido, o una medalla de San Benito bendita.
Hay efectos notables de estos sacramentales en los encuentros con los poderes demoníacos.

8 – LA CONFESIÓN Y LOS ÁNGELES SON BUENOS AUXILIOS

Cada vez que pecamos, el diablo refuerza su control sobre nosotros. A través de la confesión, soltamos el agarre y nos liberamos de su control. No solo recibimos el perdón de los pecados del pasado, sino que recibimos la gracia de resistir la tentación que vendrá.

La Escritura habla del perdón de los pecados a través de la confesión como una curación del alma: “Confesaos vuestras ofensas unos a otros, y orad unos por otros, para que seáis sanados” (Santiago 5:16).
Es por eso que podemos ver este poderoso sacramentocomo una especie de hospital de campaña para los soldados que han sido heridos por el pecado en la batalla espiritual.
Pero también tenemos aliados que son los ángeles buenos que están involucrados en la lucha contra el demonio, y a quienes podemos recurrir.
En el Antiguo Testamento, encontramos a los ángeles de Dios que luchan por su pueblo en la visión profética de Daniel (Daniel 10: 12-14, 20-21). En el Nuevo Testamento, la visión de San Juan en el libro del Apocalipsis habla de la guerra espiritual que se produjo cuando satanás (representado como el Dragón) y sus aliados se rebelaron contra Dios.
Los buenos ángeles lucharon contra estos ángeles caídos y los expulsaron del cielo, pero los ángeles caídos todavía están ocupados en la guerra contra los seres humanos. Así que por designio de Dios, necesitamos la ayuda de los ángeles buenos para repeler y superarlos (véase Apocalipsis 12: 7-12).
En las descripciones del combate celestial en ambos Testamentos, un ángel se destaca como un líder de las huestes angélicas: San Miguel Arcángel. (“Arcángel” significa “primero” o “principal” ángel.) En Daniel, al ángel Miguel le llama “uno de los principales príncipes” de los guerreros angelicales (Daniel 10:13). Miguel también se menciona en el libro de Judas, como que contendía con el diablo (Judas 9).
A partir de estos conocimientos bíblicos, la tradición cristiana ha venerado a San Miguel y honrado su papel como el gran guerrero espiritual luchando por la Iglesia. Desde los primeros tiempos los cristianos han pedido su ayuda y la de los ángeles que comanda mientras todavía estamos en la batalla con el dragón.

9 – NO DEBEMOS CORRER RIESGOS INVITANDO A ENTRAR AL ENEMIGO

Los habitantes de la antigua Troya hicieron eso precisamente cuando hicieron entrar al caballo de Troya, lleno de soldados enemigos ocultos, en su ciudad. Por supuesto, lo hicieron sin darse cuenta, porque habían sido engañados.

Satanás tiene una gran cantidad de caballos de Troya. Por ejemplo, cuando las personas se meten en prácticas ocultas, por cualquier razón – en busca de aumentar su poder personal, dando rienda suelta a su curiosidad, buscando entretenimiento – puede abrir las puertas en el mundo de los demonios.
.
Esto es confirmado por los exorcistas. Además, algunos exorcistas testifican que el abuso de sustancias, el pecado sexual grave, la pornografía y los abortos pueden abrir a la gente a la influencia demoníaca.

Aquellos que piensan que hoy nadie todavía juguetea con la ouija debe tener en cuenta la película sobre la Ouija, que salió a finales de octubre de 2014, según los informes, contribuyó a un repunte de ventas del 300 por ciento de Ouijas durante la temporada de compras de Navidad.
Los que llegan a la conclusión de que los movimientos de la tablita son simplemente al azar o una respuesta “ideomotora” deben hablar con la gente cuyas experiencias aterradoras sugieren fuertemente lo contrario. Ellos deben consultar a exorcistas sobre su trabajo con “jugadores de Ouija” que abrieron puertas que nunca debieron haber sido abierto. ¿Por qué correr el riesgo?

10 – HAY QUE INVOCAR SIEMPRE LA AUTORIDAD DE DIOS

Para ser eficaz, el exorcismo requiere una cierta autoridad dada por Dios por parte del ministro. De lo contrario, los resultados pueden ser desastrosos. 

Podemos ver este peligro caracterizada por un incidente registrado en el Libro de los Hechos, cuando un grupo de hombres intentó realizar un exorcismo sin estar autorizados por Jesús o uno de sus apóstoles. Terminaron huyendo de la escena, “desnudos y heridos” (ver Hechos 19: 13-16).
Los católicos creen que en última instancia, la autoridad para superar los demonios viene de Jesucristo, que como el divino Hijo de Dios, demostró su poder sobre ellos, los derrotó decisivamente en la cruz, y luego delegó esta facultad a sus apóstoles. Ellos a su vez delegan esta autoridad a sus sucesores, los obispos, por lo que los obispos deben autorizar a ciertos sacerdotes como exorcistas.
La negociación efectiva con los poderes demoníacos también requiere conocimiento y formación. Los representantes de la Iglesia que quieren ayudar a aquellos que buscan el exorcismo agotan cualquier otra posibilidad primero, como consultar con profesionales médicos para descartar causas puramente físicas o mentales. 
Además, los nuevos exorcistas están mejor entrenados por exorcistas experimentados que poseen una especie de “inteligencia espiritual”, adquirida por una larga experiencia, lo que es necesario para hacer frente a los espíritus inmundos – que son, por supuesto, no sólo peligrosos, sino sumamente astutos. Ese tipo de formación no viene a través de un libro solamente.
Debemos tener en cuenta, también, que los exorcistas tienen un carácter probado. Si las virtudes son nuestra armadura espiritual, entonces las debilidades morales pueden representar importantes vulnerabilidades en un exorcista.
Mientras, en los medios de comunicación siguen apareciendo víctimas de la auto-designados, “exorcistas” sin escrúpulos, incompetentes que terminan haciendo un tremendo daño psicológico y físico a las personas que están sufriendo.
Fuentes:

¡ Conoce los Seis (6) Secretos para Desatar el Poder del Santo Rosario según San Luis María de Montfort ! Pues a pesar del obvio Poder del Rosario, muchos de nosotros lo descuidamos y encontramos excusas; no tenemos tiempo, nos aburrimos, es muy repetitivo, no estamos seguros de si oramos bien, nos distraemos ¿Como superar y vencer la mayor parte de estas excusas originadas por nuestra debilidad y el demonio ?

Resultado de imagen para poder del santo rosario
Click en la Imagen (Oír "La Indiferencia al Santo Rosario es Señal de Condenación") 

El poder y la importancia del Rosario

Hace ochocientos años, santo Domingo popularizó el rezo del Rosario y usó esa gran arma para derrotar la herejía albigense. En 1571, Europa fue amenazada por las fuerzas musulmanas del Imperio Otomano; el papa san Pío V pidió a los fieles rezar el Rosario y, contra grandes probabilidades, las fuerzas cristianas prevalecieron en la batalla de Lepanto, salvando a Europa. Más recientemente, en 1917, como la Primera Guerra Mundial recrudeció y el mal del comunismo se expandió por el mundo, la propia Virgen se apareció en Fátima y pidió que rezáramos el rosario todos los días para obtener paz en el mundo.



Virgen del Rosario, por Caravaggio. Santo Domingo (a la izquierda) distribuye Rosarios al pueblo.

Nuestra negligencia

A pesar del obvio poder del Rosario, muchos de nosotros lo descuidamos. Encontramos excusas: no tenemos tiempo, nos aburrimos, es muy repetitivo, no estamos seguros de si oramos bien, nos distraemos.

Yo conozco estas disculpas porque yo mismo las ponía. Afortunadamente, he superado la mayor parte de ellas, y tú también puedes hacerlo.

San Luis de Montfort y el secreto del Rosario

Hace dos años, la fiesta de san Luis de Montfort (28 de abril), me inspiró ponerme a leer su libro El Secreto del Rosario, que llevaba mucho tiempo abandonado en la estantería.

Click en Imagen (Oír "El Poder Purificador del Espíritu Santo en el Santo Rosario")

Qué espléndido libro. Mientras lo leía, a menudo me preguntaba: “¿Por qué nadie me enseñó estas cosas?” O “¿cómo pude olvidar esto?”.

Ya que san Luis es un maestro mucho mejor que yo, pretendo compartir sólo algunos de los “secretos” de este santo aquí. Por favor, lee el resto tú mismo.

Secreto número 1 – El Rosario definido

No puedo mejorar el primer párrafo de apertura de san Luis, así que aquí va:

El Rosario encierra dos realidades: la oración mental y la vocal.
La oración mental en el Santo Rosario es la meditación de los principales misterios de la vida, muerte y gloria de Jesucristo y de su Santísima Madre.

La oración vocal consiste en la recitación de quince decenas de Avemarías precedidas de un Padrenuestro, unida a la meditación y contemplación de las quince principales virtudes que Jesús y María practicaron, conforme a los quince misterios del Santo Rosario.

Secreto número 2 – El Salterio de Jesús y María

Las 150 Ave Marías del Rosario corresponden a los 150 salmos en el Salterio. Debido a eso, el Rosario es considerado el Salterio de Jesús y María. San Luis mismo proclama valientemente que el Rosario es más valioso que el Salterio real, ya que los salmos solamente prefiguran a Cristo; considerando que las oraciones del Rosario – el Padrenuestro y el Ave María – y sus quince misterios están centrados en Cristo.

Secreto número 3 – Las hojas, las espinas, y la flor

¿Por qué se llama Rosario? Los misterios gozosos son las hojas verdes de la rosa; los misterios dolorosos, las espinas; los misterios gloriosos, la flor. Con cada Ave María, damos a María una rosa blanca; con cada Padrenuestro, una rosa roja. Así, en la oración del Rosario completo (15 decenas), damos a María 153 rosas blancas y 16 rojas. Un buqué completo para nuestra Madre Santísima.

Secreto número 4 – Conversión de los pecadores

¿Deseas convertir a los pecadores? Reza el Rosario. Reza el Rosario. Eso cambiará los corazones. Es tan sencillo como eso.

Secreto número 5 – Tómalo con calma

Si has padecido con el Rosario, tómalo con calma. En lugar de hacer cinco decenas de una sola vez, intenta rezar una decena despacio y bien rezada. Cuando empieces una nueva decena, haz una pausa y visualiza el misterio antes de iniciar el Padrenuestro. (La ayuda visual del arte sacro puede ayudar)



Click en la Imagen (Oír "El Poder del Santo Rosario -> Martillo que Aplasta a Satanás")  

Otra técnica a considerar es hacer una pausa devotamente en el nombre de Jesús en cada Ave María; puedes añadir una breve frase que describa a Jesús en ese misterio particular. Así, por ejemplo, si estás rezando el segundo misterio doloroso, la flagelación, tú rezas: “… y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús, azotado por nuestros pecados. Santa María, madre de Dios…”

Secreto número 6 – La Cofradía del Rosario

San Luis recomienda la adhesión a la Cofradía del Rosario, que es una sociedad de personas que están de acuerdo en rezar regularmente el Rosario. Filiación ordinaria significa rezar todas las quince decenas cada semana. Asociación perpetua significa rezar las quince decenas, una vez al año. Otros deciden rezar un Rosario completo de quince decenas todos los días.

Al juntarte, empiezas a compartir las oraciones de innumerables miembros de la cofradía en todo el mundo, incluso después de morir. 

Para inscribirte pulsa aquí.

Para mí, la noción de filiación ordinaria en la cofradía –sólo quince decenas cada semana- fue muy alentadora. Eso equivale a dos decenas al día. ¿Quién no tiene tiempo de rezar una decena aquí o una decena allá? Rezar una decena en un determinado momento puede ser también una buena manera para que las familias con niños pequeños empiecen.

Resoluciones

Si tienes abandonado el Rosario, el libro de san Luis de Montfort El Secreto del Rosario puede ser exactamente lo que necesitas para renovar tu compromiso con esta devoción.

Entonces, vamos a tomar algunas decisiones: 1. Participa en la Cofradía del Rosario. 2. Tómate diez minutos de oración todas las noches leyendo también El Secreto del Rosario. 3. Comprométete a rezar por lo menos una decena del Rosario todos los días.


lunes, 17 de abril de 2017

(Informe Especial) Todo lo que Necesitas Saber sobre Estigmatizaciones y Estigmatizados: Los estigmas parecen representar un signo de lo que sufrió Cristo durante la pasión, y por tanto constituyen un dato teológico; pero se inscriben en el tipo manifestaciones de sangre más comunes asociadas a la fe

Desde Francisco de Asís (primer santo de la historia en que se ha podido comprobar este fenómeno) hasta el Padre Pío de Pietrelcina (uno de los últimos) se han dado unos 300 casos con estigmas, en la mayoría con comprobación científica.

Estas llagas se manifiestan en las manos, los pies, el costado y la cabeza de ciertos Santos como signo de su participación en la pasión de Cristo.

Los estigmas pueden ser visibles o invisibles; sangrientos o no; permanentes, periódicos (generalmente resurgiendo en días o temporadas asociadas con la pasión de Cristo) o transitorios.

Los estigmas invisibles pueden causar tanto dolor como los visibles. Los estigmas pueden permanecer muchos años, como el caso del Padre Pío, quien los llevó por 50 años y fue el primer sacerdote que se conoce estigmatizado.
San Francisco tenía los estigmas pero no era sacerdote. Al morir sus estigmas desaparecieron milagrosamente.
Otros estigmatizados: Santa Rita de Cascia, Sta. Teresa Neuwman, Sta. Gema Galgani, Sta. Faustina (estigmas invisibles) y muchos otros (más de 60 de ellos han sido canonizados).
Además, los estigmas pueden ser don de Dios (como en los santos) o falsificación, o causados por el sujeto por problemas mentales. En algunos casos de carácter diabólico.
Cierto número de Santos y de piadosos personajes han presentado sudores de sangre también. Así Santa Lutgarda (1182-1246), cuando meditaba la pasión del Salvador, era a menudo arrebatada en éxtasis. Entonces su cuerpo se inundaba de sangre, que fluía a la vista de todos, por su cara y sus manos.
Lo mismo hallamos en la bienaventurada Cristina de Stumbeln (1242-1312), Magdalena Morice (1736-1769), María Dominga Lazzari (1815-1848), M. Catalina Putigny (1803-1885), etc.
Por otra parte, cierto número de místicas, como Rosa María Andriani (1786-1845) y Teresa Neumann vertían lágrimas de sangre.

Los místicos son los primeros que nos dicen que han suplicado al Señor de asociarlos a su obra redentora; son los primeros que nos dicen que Cristo los ha escuchado, permitiendo a sus cuerpos ser heridos como fuera herido el suyo. Y nos dicen también que ellos han pedido los dolores, pero no la manifestación exterior de los mismos. Todo su deseo residía en ser liberados de esos estigmas y todos sus esfuerzos tendían a disimularlos.

san francisco recibiendo los estigmas giotto

UN DATO INTERESANTE: CONSIDERAR CUANDO HAN RECIBIDO LOS ESTIGMAS LOS ESTIGMATIZADOS

Dice el padre pasionista Tito Paolo Zecca que

San Francisco de Asís recibió los estigmas cuando todos sus proyectos de santidad –fundación de la Orden, aprobación de la regla primitiva, viaje a Palestina– habían fracasado. Se encuentra solo y abandonado. La configuración con el Crucificado le consuela, pero al mismo tiempo el sufrimiento de los estigmas se convierte en un bien para su Orden y en un mensaje para toda la Iglesia”.

“Este mismo mensaje y misión de los estigmas puede constatarse en Santa María Magdalena de Pazzi y en santa Catalina de Siena. En el siglo que acaba de concluir esta misión se constata con claridad en personajes como santa Gemma Galgani (fallecida en 1913), el beato padre Pío de Pietrelcina (1887-1968), y Marthe Robin (mística francesa fallecida en 1981)”.
Se trata de una experiencia de alegría y dolor en la que el Señor es siempre el que toma la iniciativa y los destinatarios de los estigmas consideran esto como una inmensa gracia, de la que no se sienten dignos.
“De hecho piden al Señor que se la quite, pues se avergüenzan. Esta actitud es evidente en el padre Pío”.

La respuesta está precisamente en su misión. Es un servicio que la Iglesia necesitaen un momento particular de su historia. Es como un signo profético, un llamamiento”

Rhoda estigmatizada

LA ESTIGMATIZACIÓN ES EL PRODIGIO SANGRIENTO MÁS IMPORTANTE

Consisten en la aparición espontánea de lecciones que recuerdan las que las torturas de la Pasión imprimieron sobre el cuerpo de Jesús.
Los estigmas revisten la forma de llagas, de yemas, de hemorragias, con o sin erosión de los tejidos, asestados en las manos, en los pies, en la cabeza o en el costado.
Se admite la existencia de estigmas invisibles, consistentes en fenómenos dolorosos de asiento en los mismos lugares, pero sin manifestación externa visible.
La aparición de los estigmas, en la mayoría de los casos, ha sido considerado durante la vida de los estigmatizados como debido a una acción sobrenatural, tanto por los sujetos mismos, como por gran parte de las personas que los rodearon. Cierto número de ellos fueron objeto de proceso de canonización y los estigmas tomados en consideración como manifestación sobrenatural.
Por eso la Iglesia había instituido las fiestas de la Impresión de los estigmas de San Francisco de Asís (17 de setiembre) y de Santa Catalina de Siena (1° de abril) y la Transverberación del corazón de Santa Teresa (27 de agosto).
En sus oficios ha mencionado las estigmatizaciones de Santa Clara de Montefalco, de Santa Francisca Romana, Elisabet de Reute, Mateo Carreri, Estefanía de Sonsino, Lucía de Narni, Catalina de Racconigi, Catalina de Ricci, Carlos de Sezze y de Santa Verónica Giuliani.

El carácter milagroso de los estigmas en los Santos no ha sido admitido por la Iglesia más que después de encuestas médicas ordenadas por ella, tanto durante la existencia del estigmatizado como despuésde su muerte.

Por otra parte, si la Iglesia admite el carácter sobrenatural de ciertos estigmas y los presenta a nuestra veneración como una manifestación divina, destinada a reavivar nuestra fe y a enseñarnos a condividir los sufrimientos que el Hombre Dios ha padecido en la cruz por nuestra salvación; pero ella no se pronuncia absolutamente sobre la naturaleza de los estigmas en el mayor número de los estigmatizados.
El problema se plantea, pues, de esta forma: la Iglesia atribuye un carácter sobrenatural solamente a un pequeño número de estigmas y no se pronuncia más que de acuerdo a la opinión de médicos y sabios.
Entonces, ¿cuándo podrá un médico afirmar que el estigma no es de origen natural? Y ¿hay estigmas naturales? ¿Cómo se los reconoce? Y ¿cómo se atienden o se cuidan?
st catalina de siena y los estigmas

LA HISTORIA DE LOS ESTIGMAS

Se admite habitualmente que San Francisco de Asís fue el primero en recibir los estigmas en 1224. Pero según ciertos autores y místicos, la frase de San Pablo al final de su Epístola a los Gálatas: “…porque yo llevo en mi cuerpo los estigmas del Señor Jesús”, se debería entender literalmente y no en sentido figurado como se hace generalmente.

Por otra parte, en el siglo IV, San Ambrosio escribe:
Jesucristo te ha marcado con su sello imprimiéndote el signo de la Cruz para que te asemejes a Él también en los sufrimientos”.
Finalmente Héfélé, en su Histoire des Conciles, relata queen el sínodo de Canterbury, que tuvo lugar en 1222, se condenó a un impostor que se había impreso en las manos y en los pies las impresiones cruentas de la Cruz. Tal impostura no se concibe absolutamente sin la existencia de algún estigmatizado anterior.
Finalmente, advirtamos que la Mystique chrétienne de Gorres, en 1836, no registra más que ochenta estigmatizados, mientras que el Dr. Imbert-Goubeyre señala trescientos veintiuno, y en su segunda edición en 1898, cita un corresponsal que le señala omisiones y lo invita a practicar investigaciones en los archivos de los conventos españoles. Y falta hablar del sigo XX.
La historia de la estigmatización no es, por lo tanto, más que esbozada y descubrirá probablemente estigmatizados anteriores a San Francisco.
De todos modos, después de San Francisco contamos con una treintena de estigmatizados en el siglo XIII, veintitrés en el siglo XIV, veinticuatro en el siglo XV, cerca de sensenta en el XVI, ciento veinte en el XVII, treinta aproximadamente en el XVIII, unos cuarenta en el XIX, y el siglo XX no le va en zaga a los precedentes.
padre pio y estigmas

ESTIGMATIZACIONES EN LOS SANTOS

Veamos tres casos.

San Francisco de Asís, 1182-1226

En 1224, a la edad de cuarenta y dos años, San Francisco entrega a Pedro de Catania el cuidado de sus monjes y se retira a la montaña de Alvernia, para vivir allí ascéticamente y en contemplación.
Pasó la noche que precede la fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz, solo, en oración, no lejos de la ermita.
Al llegar la mañana tuvo una visión que Tomás de Celano describe en Acta Sanctorum de la siguiente manera:
“El percibió a un hombre de Dios, una especie de serafín, que tenía seis alas y se tenía sobre él con las manos extendidas, los pies juntos, como clavado en una cruz. Dos alas se elevaban por sobre su cabeza, dos se desplegaban para volar y dos finalmente le ocultaban todo el cuerpo.
Al ver eso, el bienaventurado servidor del Altísimo se llenó de admiración, pero ignoró el sentido de esa visión y rebosaba de alegría, cuando consideraba la belleza del serafín, lleno de tristeza cuando pensaba en su suplicio y en sus dolores.

Ahora bien, mientras que reflexionaba con inquietud sobre lo que significaría esa visión,comenzaron a aparecer las marcas de los clavos en sus pies y en sus manos. Al lado derecho había una llaga que parecía hecha con un golpe de lanza”.

Después de este relato, Tomás de Celano describe los estigmas:

Sus manos y sus pies estaban clavados en su centro; las cabezas de los clavos, redondas y negras, estaban en el dorso de las manos y de los pies; las puntas algo largas aparecían por el otro lado, encorvándose y sobresalían de la carne, donde salían. El costado derecho estaba como perforado por una lanza y la sangre fluía a menudo de la cicatriz”.

San Buenaventura, que era niño a la muerte del Santo, da exactamente la misma descripción según el testimonio ocular, especialmente del papa Alejandro IV.
Más de cincuenta Hermanos, de Santa Clara y sus Hermanas pudieron ver los estigmas, cuando murió San Francisco. Son el tema de una nota de Fray León y de una carta de Fray Elias de Cortona.

Santa Verónica Giuliani, 1669-1727

La Iglesia celebra los estigmas de esta Santa en muchos pasajes de su oficio, el 9 de julio, sobre todo en la lección V:
“Entretanto, Jesús enriqueció a su esposa con los dones más ricos de su gracia. Como lo atestigua la historia con sus múltiples pruebas, fue decorada de los sagrados estigmas, honrada con la corona de espinas y recibió la gracia de éxtasis casi perpetuos”.
Y en las Laudes, la oración reza así:
Señor Jesucristo, que habéis decorado a la Virgen Verónica con los estigmas de vuestra Pasión, sednos propicio y acordadnos de crucificar nuestra carne para alcanzar también los goces eternos”.

Santa Verónica Giuliani recibió en 1697 los estigmas en las manos, en los pies, en torno de la cabeza en forma de círculo rojo con relieves que parecían espinas, y una llaga en el costado.

Se reprodujeron durante 30 años. Los médicos trataron de curar sus llagas y encerraron sus manos en guantes sellados, pero sin éxito.
Las llagas del costado dieron lugar a experiencias practicadas en 1707 por el padre Capellati, en 1714 por el padre Crivelli y en 1726 por el padre Guelfi, cuyas declaraciones bajo juramento forman parte de las actas de canonización.
El obispo, monseñor Eustachi, había llamado al padre Crivelli, jesuíta renombrado y sabio, para poner a prueba a Verónica. El padre la hizo llegar al confesonario y le ordenó pedir a Dios que le hiciera conocer lo que él, su confesor, le ordenaría mentalmente. Después de algunos instantes de oración, ella conoció los mandamientos formulados de pensamiento por el P. Crivelli y que eran:
1 – que la llaga del costado, que entonces estaba cerrada, se abriera de nuevo y sangrara como las de las manos y las de los pies;
2 – que se quedara todo el tiempo que él quisiera;
3 – que se cerrara cuando él la ordenara y esto en presencia de todos los testigos que le plugiera traer;
4 – que sufriera de manera visible, cuando lo estimara conveniente, todos los dolores de la Pasión;
5 – que después de haber sufrido la crucifixión, extendida en su lecho, la sufriera también de pie y en el aire, como se le ordenara, delante de él y de todos los que se agregaran.
Algunos días después el Padre le ordenó que cumpliera la primera orden durante la Misa y pidió insistentemente el favor a Dios. Esto se realizó. Prohibió que la llaga se cerrara y previno al obispo.
Veintitrés días más tarde, se presentó con el obispo a la reja del coro. El padre Crivelli pasó unas tijeras a Santa Verónica y le ordenó que cortara sus ropas sobre la llaga del costado. Ambos comprobaron que la herida estaba abierta y sangraba.
El confesor ordenó que la llaga se cerrarainmediatamente, y ambos testigos vieron cerrarse la llaga, sin rastro alguno de cicatriz.

San Padre Pío de Pietrelcina, 1887-1968

Su verdadero nombre era Francisco Forgione. Nació de pobres campesinos de Pietrelcina (Benevento) en 1887. Muy religioso, entró en la Orden de los Capuchinos, tomando el nombre de Pío. De tiempo en tiempo había que enviarlo de vuelta a su pueblo natal, a causa de su salud, minada por enfermedades de carácter oscuro, localizadas en los intestinos.
En 1917 fué exceptuado por las autoridades militares, después de un examen radioscópico, por tuberculosis pulmonar. Caía, por otra parte, a menudo en estados de ausencia, mientras celebraba la Santa Misa. Pero no se ha comprobado que sufriera de estados epilépticos.
Sus superiores se decidieron a enviarlo al convento de San Giovanni Rotondo, localidad conocida por su salubridad. Se hallaba allí desde varios meses, cuando el 17 de setiembre de 1918 recibió los estigmas, de los que no habló a nadie.

Pero, tres días más tarde, durante la celebración de la Misa, cayó de pronto de espaldas; los que lo levantaron y lo acostaron en el lecho, notaron entonces que sus manos y sus pies estaban atravesados por llagas sangrientas; en el costado izquierdo se veía una herida como la que podría causar un arma punzante.

El padre Provincial llamó al Dr. Luis Romanelli de Barletta, que después de un examen renovado varias veces, redactó una descripción minuciosa de las llagas, que terminaba diciendo:
“He visitado cinco veces al Padre Pío en quince meses y he comprobado modificaciones en sus llagas; pero no he hallado una sola nota clínica que me autorice a determinar su naturaleza”.
El Dr. Ángel María Merla, viejo alcalde socialista de San Giovanni Rotondo, que nunca ponía el pie en la Iglesia, cuidó del Padre Pío durante años y declaró que sus llagas eran realmente, a su parecer, de naturaleza sobrenatural.
Se hizo llamar entonces al Dr. Amico Bignami, profesor de la Universidad de Roma, célebre por sus trabajos en la materia, que permaneció en San Giovanni solamente dos horas.
Este profesor declaró que el Padre Pío estaba sano, en absoluto libre de tuberculosis, perfectamente normal en su sistema nervioso y en su aparato circulatorio; que no se trataba de un simulador o de un sujeto psicopático y que la actitud del Padre le había dejado una excelente impresión.
Comprobó la existencia de las lesiones en las manos y los pies, pero juzgó que las heridas en los pies no eran profundas. Efectuó finalmente el vendaje habitual de las manos, que cerró con un sello de seguridad, esperando obtener de este modo la curación de las llagas en pocos días. Muchos días después del término fijado, el vendaje fué quitado: las llagas aparecieron sin alteración alguna; fluía de ellas todavía sangre viva y brillante.
Tres meses después, las autoridades eclesiásticas solicitaron al Dr. Jorge Festa de Roma que visitara a su vez al Padre Pío para dar una información exacta sobre sus lesiones y al mismo tiempo sus impresiones científicas. El doctor hizo la visita en octubre de 1919. Comprobó la existencia de las llagas en las manos y los pies; pero encontró que ya no correspondían a las primeras descripciones dadas por el Dr. Romanelli.
La membrana que las recubría había desaparecido; las lesiones penetraban en el tejido subcutáneo y secretaban continuamente sangre, a través de una delgada escara.
La herida del costado tampoco correspondía más a la descripción que había hecho el Dr. Romanelli. Se presentaba en forma de una cinta del largo de dos centímetros aproximadamente, con contornos muy netos.El color era rosado; la llaga estaba recubierta al centro por una escara de un rojo parduzco.
Aunque la lesión era superficial, manaba gotas de sangre en gran cantidad, a tal punto que al levantar la venda de tela que la cubría y que estaba toda empapada de sangre y habiéndola reemplazado por un pañuelo blanco, el Dr. Festa lo retiró completamente impregnado después de unas diez horas. Esta emisión sero-sanguínea era continuada.
Más de cinco años después, en octubre de 1925, el Dr. Festa operó al Padre Pío de una hernia que le atormentaba desde unos siete años.

En esta ocasión, pudo nuevamente estudiar los estigmas del capuchino, en condiciones interesantes. Comprobó que todos los días alrededor de un vaso de sangre y agua mojaba las vendas que el Padre llevaba constantemente sobre sus heridas. No se nota en ellas la menor traza de infección.

El Padre Pío, que presentó también fenómenos delevitación, lectura del pensamiento, etc.
estigmas de maria esperanza

ESTIGMATIZACIÓN EN PERSONAS PIADOSAS

Veamos algunos casos:

Pasidea Grogi, 1564-1615

Ofrecía la misma particularidad que Santa Francisca de las Cinco Llagas de tener las llagas traspasadas, lo que se verificó por el paso de un pequeño bastón. El orificio de la palma de la mano y del dorso del pie era redondo, del tamaño de un dinero, el del dorso de la mano y de la planta de los pies era puntiforme. La llaga del costado estaba a la izquierda y medía dos dedos. La cabeza llevaba los estigmas de la corona.
Los estigmas de la Santa Francisca de las Cinco Llagas, 1715-1791 se presentaron en las manos, en los pies y en el costado. Los de las manos y de los pies ofrecían la particularidad de ser transparentes, de manera que se podía ver a través de ellas. Se recubrían en seguida con una ligera membrana, que no impedía sin embargo de ver la luz por transparencia.

Domenica Lazzari, 1815-1848

Es una de las estigmatizadas del Tirol que dio lugar a ardientes polémicas entre 1830 y 1840. Los estigmas del dorso de las manos y de los pies, de un diámetro de tres centímetros, tenía a menudo forma de llagas cóncavas cónicas, a menudo un relieve rodeado de líneas irradiantes que sangraban.
Ernesto de Moy, profesor de derecho de la Universidad de Munich, escribe:

“Lo que nos sorprendió mucho, es que la sangre, en lugar de fluir hacia abajo por el costado del tobillo y del talón, se remontaba hacia la extremidad de los dedos y de allí descendía sobre la planta de los pies”.

Edmundo de Cázales, que acompañaba a de Moy, confirma el fenómeno, que también fue comprobado por lord Shrewsbury:
La sangre fluía bajo los dedos de los pies, como si María Dominga hubiera pendido realmente de la cruz. Ya habíamos oído hablar de esa anulación de las leyes de la naturaleza y tuvimos toda la comodidad de poder comprobarlo con nuestros propios ojos.”

Teresa Miollis, 1806-1877

Fué observada por el doctor Reverdit, que a este respecto escribió:
“Resulta que es bien cierto y bien comprobado por mí:
1° que la señora Miollis estaba afectada por una gastro-duode-no-hepatitis crónica, con cirro del píloro, desde los 14 años;
2° que a los síntomas diversos y somáticos vinculados a ese estado patológico, se asocian o se sustituyen a menudo en ella otros, de los que el arte no puede hallar explicación o que la ciencia no sabe cómo atribuir ni atender;
3° que entre estos últimos cabe señalar lasestigmatizaciones frecuentes en la palma de las manos, menos frecuentes en el pecho, más raras en el dorso de los pies y en la cabeza, pero que yo he visto y vuelto a ver en cada uno de esos puntos, como otras personas desinteresadas;
4° que el flujo de sangre o hemorragia ocurre sin desnudación de la piel, en el caso más frecuente y del cual no queda rastro alguno sobre el sistema cutáneo; que conserva siempre sobre el pecho, sobre la parte posterior del esternón la forma de una cruz; que ha brindado el viernes santo de esa última cuaresma, a diecisiete personas que la han visto como yo, la forma de escara en la palma de las manos y de una desnudación viva sobre el dorso de los pies;
5° que se presenta siempre en forma de gotitas alrededor de la frente; que la flictena pemfigoide (pequeño tumor vesicular o en forma de campana) producida como por una quemadura sobre la región precordial, precedida de dolores internos y vivos en el corazón, se ha desarrollado muchas veces y en circunstancias en las que seguramente no se había aplicado ningún rubefaciente ni vesicante, y cuando no existía ninguna otra flictena sobre la superficie cutánea;
6° que las estigmatizaciones con diapedesis o sudor de sangre se produjeron bajo mis ojos, sin que ninguna causa apreciable hubiera podido explicar su origen, ya sea por picadura, presión, etc.; que ellas se manifestaron indiferentemente antes, durante y después de la época menstrual sin que parecieran experimentar influencia alguna de las medicaciones o régimen prescripto, del estado morboso habitual y de las involuciones o recrudescencias del mismo;

7° que, bien distintamente de los síntomas de la afección orgánica o material existente, los síntomas sobrenaturales o extraordinarios de la estigmatización se manifestaban los días de fiesta o de devoción, y siguiendo las horas de la oración, de la meditación, etc., sin alguna regularidad y sin que pareciera participar en ello la voluntad, sino con el recogimiento fervoroso que acompañaba siempre la oración; otras veces la voluntad no participaba en absoluto, siendo involuntaria la estigmatización o apareciendo hasta contra la voluntad…”

estigmasnina-argentina

ESTIGMATIZACIONES PRESUMIBLEMENTE DIABÓLICAS

Tomaremos como ejemplo el caso de la hermana N…., que constituyó el tema de la tesis de doctorado en teología del abate Segaud (Lyon, 1899). Los hechos se han desarrollado en 1890 y 1891.
Los dolores y los estigmas tenían lugar a veces en el coro de la capilla de la Casa. Allí, en éxtasis, los ojos fijos sobre una visión invisible para todos los demás presentes, la señora N. permanecía largo tiempo en esa actitud, con los brazos en cruz y la frente sangrando en forma tal que sus compañeras debían secarla con paños.
A menudo también, arrodillada en la barra de hierro de su lecho o en otro lugar, y en éxtasis, se mantenía en posturas asombrosas y naturalmente imposibles, de equilibrio inestable.
La señora N. tenía estigmas en seis regiones diferentes de su cuerpo; en la cabeza, en la mano derecha, en la izquierda, en el pie derecho, en el izquierdo y en el costado izquierdo del pecho.
En la cabeza: Sobre la región situada inmediatamente sobre la frente, se ve cierto número de manchas sembradas irregularmente a través de los cabellos. Algunas son simplemente rosadas, otras negruzcas a raíz de la presencia de una costra delgada de sangre seca adherente. Examinadas con lupa, cada mancha está cubicita por una epidermis resquebrajada y aparentemente estriada. Alfunas tienen el largo de una lenteja, otras son casi puntiformes. En su conjunto, esas manchas o estigmas forman una banda transversal de unos diez centímetros de largo por siete u ocho de ancho.
Nada semejante hallamos en las regiones parietales y occipitales del cuero cabelludo.
En las manos: La disposición de los estigmas es exactamente la misma en ambas manos. Sobre la cara dorsal, como sobre la palmar de cada mano, el estigma es representado por una placa roja netamente delimitada, regular, de forma rectangular, con el largo más grande en el sentido del eje de la mano.
La dimensión de esta placa roja es de 10 milímetros de ancho por 13 de largo. Su situación es exactamente al nivel del tercer metacarpo, tres centímetros sobre la interlínea articular metacarpofalangial. El estigma dorsal y el palmar se corresponden con tal precisión, que si una aguja traspasara las manos perpendicularmente, penetrando por el centro del estigma, saldría por el centro del otro. La superficie de cada estigma es de un rojo de mediana intensidad; tiene algunos desechos de epidermis, muchos de tinte negruzco en caso de una hemorragia reciente.
En los pies: La descripción precedente se adapta en todos sus puntos a los estigmas de los pies, en forma, color, aspecto y situación.
En el costado izquierdo: Un poco atrás del seno, debajo de la axila, al nivel de un espacio intercostal, existe una placa roja, de forma oval, con su diámetro mayor dirigido desde adelante hacia atrás, de la dimensión de una pieza de cinco francos; esa placa es más profunda en la zona central que en la periférica. La presión digital provoca en ella un dolor muy vivo.
Tres meses después de este primer examen que nos diera las comprobaciones citadas, los estigmas nuevamente examinados habían crecido en forma notable y estaban más rojos. Este del costado medía ocho centímetros de largo por tres de ancho, su forma era la de un rombo muy alargado. Se distinguía una zona media de un rojo más vivo, recubierta de una epidermis rugosa y pardo-negruzca, indicio de hemorragia y una suerte de levantamiento ampollar de data reciente.
Hemorragias. A través de estos estigmas se producían dos clases de flujos: uno poco abundante e inconstante, compuesto de un líquido amarillento sero-fibrinoso, que mojaba la ropa; el otro más frecuente y marcado, constituido por sangre pura de un rojo vivo. La cantidad de sangre perdida es muy apreciable, a veces leve, a veces abundante. Las hemorragias mayores ocurren en los estigmas frontales y en el del costado izquierdo del pecho; las de los pies y de las manos son y fueron raras, muy pronunciadas en los primeros tiempos y reducidas más tarde a un rezumo.
La hemorragia de los estigmas frontales impregna toda la venda de la frente, la atraviesa y fluye sobre las mejillas de la vidente y hasta la losa donde se halla arrodillada.
En el costado izquierdo del pecho, el estigma da también un flujo importante que pasa a través de los vestidos.
Estas hemorragias y los dolores que la acompañan, acontecen durante el éxtasis, pero también fuera de él y a menudo durante el Santo Sacrificio de la Misa”.
Una vez ocurrió también que la vidente las sufrió sentada a la mesa, mientras que un sacerdote extranjero, del que no conocía la presencia, celebraba Misa.
Uno de los comisarios investigadores nombrado por la autoridad diocesana, vio a la vidente el coro de la capilla, las manos juntas en actitud de éxtasis frente a una visión para él invisible. Durante todo el éxtasis, casi una hora, de su frente manó sangre muy pura que las demás religiosas secaban con un paño, y ella mantenía los brazos en cruz sin rigidez ni cansancio.

Los médicos que examinaron a la estigmatizada, llegaron a esta conclusión: No es posible admitir que la concentración del pensamiento, por fuerte e intensa que se quiera, logre producir tales prodigios. Se trata de fenómenos de orden sobrenatural”.

Además la estigmatizada tenía visiones, éxtasis, discernimiento de conciencias, vista a la distancia, etc.
El examen de la causa, muy voluminoso, fue confiado a un teólogo muy versado en esta materia, que concluyó su informe así:
1° La mayoría de los fenómenos ocurridos a la señora N. no se pueden explicar naturalmente. Sobrepasan la fuerza de la naturaleza.
2° Ninguno de los fenómenos citados exige la intervención de Dios: no necesita, para ser realizado, de la omnipotencia divina.

3° Finalmente, en muchos de estos fenómenos hay el indicio, la marca de la influencia diabólica.

Estas tres conclusiones fueron desarrolladas y demostradas en una relación oral de casi cuatro horas ante el Obispo y su Consejo Episcopal, y se juzgó que todos los hechos acaecidos a la señora N. se debían a la intervención del demonio y que en consecuencia debían ser considerados y creídos como tales.
estigmas de mamma natuzza

ESTIGMAS INVISIBLES

Los estigmas invisibles consisten en dolores con asiento en los lugares habituales de los estigmas. Son ya primitivos, ya secundarios de estigmas visibles.

Su realidad se ha confirmado de dos maneras: a veces los estigmas invisibles se han tornado visibles con la muerte: es el caso de Santa Catalina de Siena (1347-1380) y el de Nicolás de Ravena (fallecido en 1398), que hiciera estudios de medicina.
A veces el estigmatizado, como en el caso de la Venerable Magdalena Rémuzat (1698-1730), comienza a dudar del origen sobrenatural de sus dolores, y los estigmas se tornan visibles.

EXAMEN CRÍTICO DE LAS INVESTIGACIONES

La estigmatización ofrece, pues, caracteres de la mayor complejidad: alcanza a sujetos de todas edades: Magdalena Morice (1736-1769) fué estigmatizada a los ocho años; Delicia de Giovanni (1560-1642) a los setenta y cinco.
Toca a los hombres y mujeres, a religiosos y laicos, a vírgenes y a madres de familia. Ocurre en enfermos y en sanos que llevan una vida normal y cuyos estigmas fueron descubiertos recién después de la muerte.
Los estigmas ofrecen los aspectos más diversos, desde una simple mancha hasta las llagas traspasadas o los relieves en forma de clavos; desde un simple rezumo hasta las hemorragias abundantes.
Su ubicación es igualmente de las más variadas: a veces en el centro de la mano, a veces en el puño, a veces a la derecha y otras a la izquierda, a menudo en corona alrededor de la cabeza o en forma de interesar todo el cuero cabelludo, como si fuera debida a un gorro de espinas.
Las llagas son redondas, ovales, rectangulares o cuadradas y pueden tener las mismas dimensiones en el dorso y en la palma o en la planta; también a veces la llaga de entrada, correspondiente a la cabeza del clavo, es voluminosa, mientras que la otra es puntiforme. La llaga principal puede ser palmar o dorsal.
Los estigmas no son, pues, una reproducción exacta de las llagas de Cristo, y por otra parte no parecen ser la reproducción de imágenes de Cristo que los estigmatizados hayan podido tener en la vida. Por eso numerosos estigmatizados, anteriores al siglo XVII, tienen la llaga del costado a la izquierda, mientras que todos los Cristo de esa época, siguiendo la tradición, tienen la llaga a la derecha.
Del mismo modo, no conocemos un solo Crucifijo, en que la cabeza del clavo sea dorsal, como lo muestran ciertos estigmas, como el de Teresa Neumann, que forman una ancha placa dorsal y un agujero puntiforme palmar.

Recordemos que la mayor parte de los estigmatizados presentan fenómenos complementarios, como éxtasis, levitación, comuniones milagrosas visibles, don de idiomas, lectura del pensamiento, premoniciones o profecías durante su vida y el hecho de que el cuerpo de muchos goza de incorruptibilidad después de su muerte.

Los médicos se han dividido en dos escuelas en el asunto de los estigmas: unos han querido atribuirles siempre un origen sobrenatural, ya sea divino ya sea diabólico; otros un origen natural por acción psíquica.
El origen siempre sobrenatural tiene en su contra el hecho de que la Iglesia, suprema autoridad en la materia, no ha reconocido ese origen más que en número restringido de estigmas, y que ella exige otras pruebas que la sola existencia de los estigmas para formular esa opinión.

Por otra parte, el Dr. von Arnhard, que el Dr. du Prel afirma era muy versado en la literatura oriental, habló a menudo de numerosos estigmas en los ascetas musulmanes, que se dedican profundamente al estudio de la vida de Mahoma; se referirían a las heridas recibidas por el Profeta durante sus batallas.

Los yogi y los ascetas de Brahma serían capaces de producir fenómenos análogos a los estigmas. Sin embargo ignoramos si se trata de verdaderas llagas o de simples sufusiones sanguíneas.

La ausencia de estigmatizados anterior al siglo XIII, siempre que sea exacta, se torna incomprensible si los estigmas son naturales: el ardor de fe de los primeros cristianos, su aspiración al martirio, a la que a veces se ha atribuido un carácter morboso, deberían haber engendrado una abundancia de estigmatizados, con el ejemplo del suplicio de la cruz aplicado muchas veces bajo sus mismos ojos.
Más tarde, al acercarse el año 1000, la exaltación religiosa hubiera debido hacerlos abundar. Finalmente losFlagelantes de la Edad Media poseían todo lo que era necesario como neurosis y fanatismo, para hacer abrir estigmas naturales.
No, se comprende tampoco cómo los protestantes, mucho más nutridos con las Escrituras que los católicos en el inicio, y cuya piedad llegó a menudo al fanatismo, no hayan realizado ninguna estigmatización.
Finalmente, a estas objeciones teológicas, históricas y estadísticas, contra la estigmatización siempre natural, se agregan las debidas a la incertidumbre de las doctrinas médicas.
La medicina nos deja, pues, en plena incertidumbre, aun para el enorme grupo de estigmatizaciones a las que la Iglesia se rehúsa de atribuir un carácter sobrenatural.
myrna estigmatizada

APLICACIONES PRÁCTICAS

Realmente, las estigmatizaciones, ya sean ellas sobrenaturales, ya sean naturales, implican grandes lecciones tanto morales como científicas.

La Iglesia nos enseña a ver en las estigmatizaciones de origen divino:
Una lección de piedad. Nuestro Señor acuerda a algunas almas de elección que, en su amor por Él, en su reconocimiento por la Redención que nos ha dado, desean compartir los sufrimientos de su Pasión, el privilegio de realizarla efectivamente en sus cuerpos. Corona su amor cumpliendo su deseo y con eso los admite en su obra redentora.
Un testimonio de la solicitud divina. Gracias a la estigmatización, la Pasión redentora de Nuestro Señor, para las almas que comprenden su perpetuo renovarse en el Santo Sacrificio de la Misa, se convierte en otra cosa que el hecho histórico perdido en la lejanía de los siglos, sino en un hecho divino recordado a sus sentidos y a su espíritu por el milagro actualmente presente. De allí las numerosas conversiones realizadas.
Un acto redentor. Nuestro Señor acuerda a los estigmatizados de participar realmente a los sufrimientos de la Pasión, y así, dada la reversibilidad de los méritos de la Comunión de los Santos, de merecer para los pecadores la gracia de la conversión o la remisión de una parte de la pena que corresponde a sus pecados.
Fuentes: